Cohousing y mayores



Factores como el paro, la crisis económica o la incertidumbre laboral, han puesto sobre la mesa la necesidad de diversificar los modelos de vivienda tradicional y desarrollar nuevas formulas de convivencia: retorna la tendencia a compartir.

El cohousing, inspirado en el Modelo Andel de cooperativas nórdicas, se encuadra dentro de estas nuevas fórmulas. El concepto es simple: un grupo de personas, que tiene claro como desea vivir, funda una cooperativa y construye una estructura acorde con sus gustos y necesidades. Las cohouses cuentan con un espacio privado y una serie de servicios comunes (comedor, lavandería, biblioteca, etc). La cooperativa es la dueña de todo y cede el uso de los espacios al residente. Cuando éste fallece su lugar se reserva para un pariente, pero si no está interesado se le devuelve el dinero aportado inicialmente por el cooperativista.

Aunque en España ha tardado en implantarse (siempre se ha favorecido la propiedad a cambio de exenciones fiscales) ya existen iniciativas de esta clase en Cataluña, País Vasco o Castilla-La Mancha. Concretamente en Toledo el proyecto “Vitápolis” (para cuya realización, junto con un centro de día, el Ayuntamiento ha cedido una parcela de 2.526 metros cuadrados en el Polígono) plantea “un nuevo concepto de residencia, en régimen de cooperativa, formada por un conjunto de viviendas para mayores, con zonas comunes, pensado para disfrutar de las ventajas y servicios de un centro asistencial con la comodidad y privacidad del propio hogar y cuya finalidad es ofrecer soluciones a los problemas domésticos, de salud o de cualquier otra índole derivada de la dependencia que puedan surgir con el paso de los años”. 

Actualmente el endeudamiento de las distintas Administraciones Públicas ha llevado a una continua política de recortes en gastos sanitarios y sociales. A la paralización de la construcción de nuevos centros residenciales que den respuesta al aumento creciente de la demanda, debido el envejecimiento progresivo de la población española, se une el insuficiente numero de plazas en los ya existentes y el elevado coste de las mismas (unos 1200 €/persona).

Si a lo anterior añadimos el rechazo a la permanencia en este tipo de recursos asistenciales porque conllevan aislamiento, alejamiento de la localidad habitual de residencia y separación de familiares y amigos, nos encontramos con un buen acicate para plantearnos nuevas soluciones que permitan a nuestros mayores disfrutar de una vejez participativa y bien asistida, en un entorno conocido. Además de físicamente, es importante permanecer activo social y mentalmente, colaborando y disfrutando de iniciativas culturales, sociales y educativas.

Debido a la carencia de fondos es poco probable que las Corporaciones Locales vayan a iniciar, al menos a corto plazo, la construcción de residencias o centros de día por mucho que esto haya sido la promesa estrella de los programas electorales en aquellas localidades que cuentan con menor número de habitantes y menos servicios, es decir, las más desprotegidas.

Por eso considero que fórmulas tan novedosas como el cohousing son bastante interesantes y dignas de estudio. Un proyecto como éste, en el que los costes se repartirían entre el Ayuntamiento y los cooperativistas, podría ser una posible solución para la falta de centros asistenciales en pueblos pequeños, sin olvidar que, además, supondría un nuevo nicho de empleo para diferentes profesionales (fisioterapeutas, auxiliares de geriatría, personal de mantenimiento y cocina, etc.) algo que también es necesario en estos municipios.

Lograr una mejor calidad de vida de nuestros mayores, los más vulnerables, debe ser prioritario para todos, por lo que desde aquí invito a los Ayuntamientos de localidades pequeñas a que estudien la viabilidad de propuestas similares, sin olvidar que, además, existen otras posibilidades a tener en cuenta como son las viviendas tuteladas o el acogimiento familiar de personas mayores que exigen una inversión económica inferior a la que supone la construcción de una residencia o un centro de día y les proporcionan un ambiente más cálido y cercano.

Teresa Suárez Fernández
Colegiada nº 6895-07

2 Comments to “Cohousing y mayores”

  1. El concepto de la vivienda compartida entre personas mayores lleva unos cuantos años siendo algo que crece. He tenido la ocasión de visitar diferentes modelos de viviendas compartidas en paises como Suecia (primer cohousing de mayores gays) o Austria (implantado en viviendas sociales) y he difundido noticias sobre cohousing en el portal que dirijo sobre atención a personas mayores (aquí una de ellas)
    en el que también tenemos un apartado de viviendas para mayores. Saludos.

  2. El concepto de la vivienda compartida entre personas mayores lleva unos cuantos años siendo algo que crece. He tenido la ocasión de visitar diferentes modelos de viviendas compartidas en paises como Suecia (primer cohousing de mayores gays) o Austria (implantado en viviendas sociales) y he difundido noticias sobre cohousing en el portal que dirijo sobre atención a personas mayores (aquí una de ellas)
    en el que también tenemos un apartado de viviendas para mayores. Saludos.

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